Las Romerías de Mayo o el Festival Mundial de Juventudes Artísticas es una fiesta multicultural. Su principal relevancia es el intercambio artístico entre creadores foráneos y nacionales, y la retroalimentación que eso conlleva.

Es una oportunidad para presentar al mundo -aún más desde su convocatoria online este 2021- los exponentes culturales que nos identifican en todas sus manifestaciones, desde la arquitectura hasta la música o el performance.
Es también ocasión para descubrir al público, nacional e internacional, la historia y el encanto de la ciudad de Holguín, urbe que cada mayo se convierte en la plaza del Arte Joven Cubano. Por supuesto, ese interés del comité organizador por resaltar lo autóctono oxigena la defensa constante que cada cubano debe emprender por el patrimonio material e inmaterial de la nación.
Como en cada edición, Las Romerías convocan al Premio y Congreso Memoria Nuestra, un certamen que tiene como finalidad el rescate de la memoria regional en un contexto de progresiva despersonalización cultural, a partir del debate sobre el quehacer de los intelectuales en la sociedad actual, así como la presentación de proyectos comunitarios que defiendan las identidades y culturas regionales en su más extensa acepción.
Este acercamiento a lo regional puede establecer puntos de contacto con otras latitudes, revelar estrategias y nuevos modos de inserción comunitaria, en beneficio de la identidad nacional.

Pinar del Río estará también presente este año en el Festival Mundial de Juventudes Artísticas. Participan Clave D’Rumba, Los Compinches, Milicia urbana, el proyecto Green Poetry, la músico Dailin Thaimí Abadia y los escritores Belina Rodríguez, Linda Gilsa Blanco, Alejandro Huerta y una servidora.
Hablo por todos cuando digo que Las Romerías es un espacio, bien articulado, para la promoción de lo que hacemos; un medidor de los derroteros del arte joven, sus tendencias y estilos. Y por supuesto, el Festival Mundial de Juventudes Artísticas como otros numerosos eventos programados desde la vanguardia artística corrobora la vitalidad que tiene hoy la Asociación Hermanos Saíz, a 35 años de su nacimiento.
